Los tentáculos de la Administración

Antes de comenzar a hablar de la Administración hablemos de las causas del crecimiento de sus tentáculos, haciendo dos citas.

“Después de la experiencia y el impacto de los Estados fascistas, de la implantación y desarrollo del Estado socialista y de constatar que la economía, al contrario de lo que afirmaban los postulados liberales, no regulaba por sí sola las desigualdades sociales, el Estado liberal democrático articuló una nueva vía para asegurar su supervivencia e integrar a los sectores más desfavorecidos y potencialmente revolucionarios. El Estado de Bienestar....sustituye al tradicional absentismo público en el campo de lo económico y social.....supone una modernización del Estado liberal democrático......una articulación más fluida entre el Estado y la sociedad. Representa una estabilización de la sociedad.

En la Alemania de Bismark, a finales del siglo XIX, se establecieron seguros de enfermedad, accidentes, invalidez y ancianidad; en el Reino Unido se instaura un seguro de desempleo; en Estados Unidos, a partir de 1.932, después del impacto de la crisis de 1.929, Franklin Delano Roosevelt pone en marcha el llamado "New Deal" proponiendo que el Estado no debe limitarse a mantener la ley y el orden sino que debe proporcionar servicios asistenciales y conseguir el pleno empleo, la estabilidad y el crecimiento económico interviniendo en la economía; el gobierno laborista británico a partir de 1.945 implanta la cobertura médica universal, las prestaciones por desempleo y la educación generalizada a costa del Estado” 1.

¿Cuál era el elemento impulsor de este giro copernicano a la forma de entender el papel del Estado en la sociedad?

Según Antonio García-Trevijano: el miedo.

El miedo a la inseguridad vital de una comunidad es el motor constituyente de los poderes sociales.....
El miedo a un enemigo exterior fue el origen de los Estados imperiales...
El miedo a la guerra civil fue el fundamento de los Estados nacionales...
El miedo económico, motivado por la Gran Depresión de 1.929, produjo pánico en todas las clases sociales....
El miedo a la inseguridad económica en un mercado desarrollado superó los temores de propietarios y empleadores a la intervención del Estado en el coto privado de la economía....
Todos, ricos y pobres, pidieron al viejo Leviatán que se convirtiera en el monstruo protector de sus intereses....
Todos corrieron, dominados por el pánico de la inseguridad económica, al refugio del Estado....
Este miedo se convirtió en la fuerza constituyente de las nuevas funciones estatales...
Un filosofo de Vermut (Estados Unidos) y un economista inglés, J
ohn Dewey y Lord Keynes, siguiendo derroteros insólitos y separados, buscaron salir del túnel de la depresión moral y económica adonde les había llevado la ortodoxia liberal...mediante...el pleno empleo del conocimiento social en política cultural y el pleno empleo de los recursos humanos en política económica...Esta dos armas neoliberales pretendían atacar en su raíz las dos causas originales del miedo: la ignorancia y la miseria.....Para superar la segunda Lord Keynes propuso que se emplearan los recursos públicos, incluso creando deliberadamente déficit presupuestario, con la finalidad de activar la demanda2.

En definitiva los Gobiernos a través de su Administración Pública tomaron cartas en el asunto y no dejaron que esos servicios se moviesen al son de los vientos del mercado. Las actuaciones se hicieron tan cotidianas que ninguna esfera social quedó intacta por parte del Estado. Sus tentáculos llegaron a todas partes, a todos los rincones de la sociedad: educación, cultura, sanidad, seguridad social, agricultura, minería, pesca, industria, comercio, transportes, banca, abastecimiento de agua, recogida de basuras,..., cualquier manifestación de los seres humanos susceptible de hacerse en sociedad.

La Administración Pública se convirtió en la forma esencial de manifestación del poder y en el principal instrumento con que contaba el Gobierno para llevar a cabo su programa.

Pero no solo era el Gobierno nacional el que intervenía en el sistema económico sino también el resto de las Administraciones, que vieron expandir sus competencias, unas veces por delegación del Gobierno nacional y otras por propia iniciativa para incrementar su presencia en el entorno en que se implantó o por presión de los ciudadanos que acudían a la Administración más cercana.

Y cada uno de estos niveles de Gobierno montó su propia burocracia y sus propios aparatos administrativos.

En España estos niveles están constituidos por el Estado, las Comunidades Autónomas y las Entidades Locales. En cada uno de estos niveles se reproduce el siguiente esquema:

  1. Administración nuclear (Ministerios, Consejerías, Concejalías),
  2. Administración periférica (prolongación territorial de las demás Administraciones a través de Delegaciones regionales, provinciales, comarcales o de distrito),
  3. Administración funcional (Agencias, Organismos Autónomos, Entes Públicos, Empresas Públicas),
  4. Administración corporativa (un conjunto de entidades de base asociativa que ejercen funciones públicas como Cámaras de Comercio, Colegios profesionales,  Comunidades de regantes, etc.).

En todo este esquema no hay que olvidar la Administración que despliegan las demás instituciones del Estado y de las Comunidades Autónomas que no están dentro del Poder Ejecutivo como son Cámaras Parlamentarias y Organismos que dependen de ellas (Defensores del Pueblo o equivalentes, Tribunales de Cuentas y equivalentes), Administración de Justicia, Jefatura del Estado, etc.3.

Pero en España no queda zanjada la cuestión administrativa al enumerar los tres niveles, ya que uno de ellos, el Local, ha desplegado una complejidad que toca grados de locura organizativa. La legislación local define al Municipio como el núcleo fundamental de la Administración Local. Pero a su alrededor pululan una serie de Entidades Públicas con competencias legalmente establecidas, que en muchos casos duplican o triplican las ya existentes:

  1. la Provincia y su equivalente la Isla, entidad supramunicipal  que ha querido imitar al Departamento francés o al Condado americano, ejerce competencias de ayuda económica y asistencia técnica a los Municipios o competencias que abarcan a varios o a todos los Municipios de la provincia cuando ellos no pueden ejercerlas por falta de medios o por tener dimensiones económicas demasiado pequeñas;
  2. la Mancomunidad de municipios,  una asociación voluntaria de varios de ellos, ejerce funciones que ellos mismos le delegan;
  3. la Comarca, entidad supramunicipal que ha querido asimilarse al Condado inglés o americano (en aquellos Estados que son más pequeños), solo  ejerce las competencias que tiene a bien delegarle la Comunidad Autónoma correspondiente, en permanente choque con la Diputación respectiva y la Mancomunidad de municipios previamente existente o que creasen los municipios afectados;
  4. la Entidad Metropolitana, prevista en la legislación local como forma de coordinación y solución de los problemas de grandes  aglomeraciones urbanas, ejerce las competencias que la Comunidad Autónoma quiera adjudicarle cuando decide crearla, pues en muchas aglomeraciones  no existe tal figura ya que esas funciones las ejerce la Comunidad Autónoma correspondiente y los municipios respectivos;
  5. las Entidades de Ámbito Territorial Inferior al Municipio surgen para ejercer las funciones que corresponden al Ayuntamiento en un núcleo de población separado, es una espacie de descentralización territorial del Municipio;
  6. Otras Agrupaciones de Municipios.....

Para mayor aclaraciones ver  mis “Definiciones” en la página Web de Entidades locales de España”.

¿Se necesitan tantas Administraciones para lograr mantener el Estado de Bienestar

¿Los dirigentes políticos se han parado a pensar en este galimatías administrativo?

Pues bien, en vez de suprimir las duplicaciones y aclarar lo que corresponde a cada una, rizan el rizo y  crean órganos para coordinarlas: Consorcios interadministrativos, Sociedades interadministrativas, Fundaciones interadministrativas, Comisiones interadministrativas, etc.

Una locura administrativa nos invade y los dirigentes políticos viven ignorando el entorno exterior, sobre todo las experiencias de aquellas Naciones que siguen administrando un Estado de Bienestar  aceptable sin tantos tentáculos.

Como ya dije en la página Web mencionada, el ejemplo de Barcelona ilustra la locura española: en su término municipal ejercen funciones el Estado nacional, la Comunidad Autónoma de Cataluña, la Diputación Provincial de Barcelona, la Comarca del Barcelonés, las dos Entidades Metropolitanas existentes (la dedicada al ciclo hidráulico y la dedicada al transporte), la Mancomunidad del Área Metropolitana, el propio Ayuntamiento y sus Entes Dependientes y varios Consorcios, Sociedades y Fundaciones, etc. en los que participa el Ayuntamiento.

¿Alguien da más?


1.- Román Castro y Miquel González, Capítulo 2: El Estado, realidad histórica, presente y perspectiva; de la obra “Temas clave de la ciencia política” coordinada por Román Castro y editada por Ediciones 2.000, 1.995.
2.- Antonio García-Trevijano, pág. 215 y ss. de “El Discurso de la República”, Ediciones Temas de Hoy, 1.994.
3.- Carles Ramió, Capítulo 7: Las Administraciones Públicas” de la obra citada en nota 1.

 
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©2006. Lorenzo Alonso